viernes, 3 de octubre de 2008

¿Qué tiene Juan Carlos?


Juan Carlos es alumno nuevo en el colegio. Tiene 12 años y ha iniciado sus estudios secundarios en Lima luego que sus padres regresaran al país. Ha estado en 3 países de Sudamérica, lugares a los cuales fue trasladado su padre, por trabajo. Todavía no conoce bien a sus compañeros y aún no tiene amigos. Anteriormente ha sido un alumno de rendimiento promedio aunque en Matemática siempre tuvo dificultades; por eso ha tenido profesores particulares que lo han ayudado pero aún no está seguro respecto a dominar la materia.
Su madre comenta que en los colegios anteriores no había un nivel de exigencia como el que tiene ahora. Estudia en casa y a pesar de eso no ha podido aprobar los exámenes de Matemática pues en el momento del examen su mente se pone en blanco y ya no se acuerda de lo que estudió el día anterior. Juan Carlos no quisiera defraudar a sus padres, pues “está convencido” de que no podrá rendir en el próximo examen y por eso ya no quiere ir al colegio. Él ha pedido a sus padres que lo cambien a otro.

Su profesor cuenta que lo nota muy tenso, callado y serio, no puede concentrarse; por eso conversa con él y procura tranquilizarlo dándole ánimo y sugerencias para el mejor aprovechamiento del estudio. Fue enviado a la enfermería porque tenía dolor de estómago y nauseas, cosa que se ha repetido con frecuencia en los días anteriores. Sus padres lo han llevado al médico pero no le han encontrado ningún problema de salud y más bien se encuentra muy ansioso y nervioso.

¿Qué tiene Juan Carlos?. La situación que vive sobrepasa su capacidad de adaptación en este momento y siente que lo que hace no es efectivo para superarla: colegio nuevo, ambiente nuevo, personas que aún no conoce bien, más exigencia en el rendimiento, falta de recursos especialmente en Matemática y además el inicio de su adolescencia. Está afectado por un estrés con trastorno de ansiedad, caracterizado por preocupación excesiva anticipada, nauseas y dolor frecuentes de índole psicosomático, tensión, falta de concentración, bloqueo en la memoria, rechazo a la escuela. Su estado emocional y físico actual están afectados por su situación y necesita un tratamiento psicológico que le enseñe a sobrellevar la tensión y pueda adaptarse con éxito a las nuevas circunstancias.

miércoles, 24 de septiembre de 2008

¿Qué es el estrés?


Frecuentemente consideramos el estrés como un problema de adultos, pero todos estamos expuestos a situaciones que nos producen una tensión constante, aún los más pequeños.Un adolescente que no puede rendir académicamente al ritmo que le exige el colegio o un niño que ingresa por primera vez a la escuela, pueden estar afectados por un estrés debido a que no les es posible afrontar la situación con sus recursos actuales, fracasando repetidamente en sus intentos por resolverla y en buena cuenta adaptarse a ella.
Existen numerosos estudios que nos dicen que el estrés es un estado físico producido como respuesta del organismo ante una demanda física o psicológica. Para comprender mejor el concepto tengamos en cuenta que el ser humano durante su evolución desarrolló, ante las situaciones de peligro, el llamado “reflejo de huida”, como un impulso natural de supervivencia. Este reflejo comprende una serie de cambios fisiológicos y psicológicos como secreción de adrenalina, aumento del ritmo cardiaco, contracción muscular, cambios en la respiración, aumento de la capacidad de coagulación, aumento de la transpiración, ansiedad y excitación. El estrés es una respuesta adaptativa positiva pues prepara el cuerpo para enfrentar el peligro.
En la vida moderna ya no tenemos que luchar por la supervivencia pero tenemos otros desafíos y demandas que nos presionan.
El estrés que nos preocupa es el que se instala en nosotros en razón de una demanda que no podemos superar y que nos produce un estado de fatiga, tensión, ansiedad, irritabilidad, incluso reacciones sicosomáticas.
La escuela es para el niño y el adolescente el espacio en que pasa gran parte del día aprendiendo, relacionándose, entrenándose, educándose y lo hace en interacción con sus pares y con los adultos (factores externos). También tenemos en cuenta los factores internos como por ejemplo, las etapas de desarrollo que atraviesan. El inicio de la adolescencia produce una serie de cambios físicos y psicológicos de gran envergadura. Su tarea en la escuela que es aprender conocimientos y desarrollar habilidades, puede ser una experiencia poco grata si se asume con dificultades de aprendizaje, inhabilidad para relacionarse con los compañeros, problemas de adaptación a las normas, excesiva timidez, falta de organización o ineficientes hábitos de estudio. Por otro lado el exceso de perfeccionismo es también un factor de presión autogenerada. Un niño que deja de jugar, que no se divierte por la urgencia de tener siempre el primer puesto, está dejando de lado una parte importante de su desarrollo y es candidato a sufrir los efectos del estrés.